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Toreros, historia y arte

Temporada 5

David Mora, torero y un clásico, el cual, saboreó durante toda su carrera el dolor y la gloria con una entereza ejemplar.

Antonio Sánchez Puerto, devoto de Juan de Gitanillo y de la Serna de cuya admiración siempre alagó, además, fue bastante reincidente a la hora de triunfar en Madrid, cuya puerta grande traspaso muchas veces a hombros de los entusiastas de la pureza.

Fuego y espíritu, así es como se le conoce a Javier, cuya naturaleza es la de un artista que toreaba con el alma y con una distinción que cautivaba.

Eugenio de Mora, toledano de la localidad de Mora, el cual desde muy pequeño sintió la querencia del toreo y por ello, en 1990 se inscribió en la escuela taurina de Toledo y vistió su traje de luces por primera vez en Yuncler.

Juan Mora, su gran afición conmovió a todos, fue un novillero de lo más puntero y una firme promesa del toreo de calidad, cuya capacidad demostró en muchas ocasiones en el ruedo.

El Fundi conocido en el mundo de la tauromaquia como un gran matador de toros, comenzó su afición en su localidad de Fuenlabrada donde poco a poco se fue convirtiendo el orgullo de esta.

Pepín Liria, la última reencarnación del último héroe clásico en un mundo digital. Su sueño era conquistar el mundo, y así, decidió y tuvo claro desde siempre que su destino sería ser torero.

El torero francés se presentó en la plaza de Las Ventas el 3 de junio de 1999. Empezó a sorprender a los aficionados convirtiéndose en uno de los toreros más querido por su variedad de toreo. Toreó 41 corridas y cortó 56 orejas. ​

Un vez formado en una escuela taurina de Arnedo, Diego Urdiales empezó a torear en la plaza de toros de Dax de manos del maestro Paco Ojeda. Sin embargo entre 2005 y 2007 apenas hizo 4 paseillos vestido de luces.

Manuel Jesús Cid Salas que acabaría siendo conocido mundialmente como "El Cid", su apodo taurino, el cual siguió los pasos de su hermano Pedro y debutó como uno de los grandes de la tauromaquia.

David Fandila "El Fandi", desde niño vistió su traje de luces con el sueño de ser uno de los grandes de la tauromaquia y así fue, y por ello es conocido por su disposición ejemplar y seriedad.

La escuela de tauromaquia de Madrid formó a uno de los grandes matadores de toros españoles, Miguel Abellán. De padre novillero, Miguel, se hizo muy conocido en 1997 con el "Zapato de Oro".

Iván Fandiño, el mejor torero de la historia de los nacidos en Euskadi. El tipo que hizo de la dureza de la lidia un gustazo personal y al que llamo al sufrimiento, disfrute.

Eduardo Dávila Miura y Raúl Gracia "El tato", un sevillano y un zaragozano que fueron unas de las grandes figuras que ha dado la tauromaquia en nuestra historia.

Daniel Luque, su toreo se describe como alegre y poderoso, ya que, desde pequeño se crio en un ambiente de caballos y toros. Durante muchos años se le conoció como Dani, el chiquillo de Gerena que toreaba como los ángeles.