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Tauromaquias Europeas

Temporada 1

Madrid tuvo en su Plaza Mayor el epicentro taurino por excelencia donde además de la nobleza encontró solaz y divertimento el pueblo matritense.

Las caudalosas aguas del Ebro a su paso por la Basílica del Pilar marcan el epicentro de la Comunidad Autónoma de Aragón. Rio ganadero por excelencia como el Guadalquivir, también el Ebro, extiende por su cauce su afición a las fiestas de toros.

Existe una escuela valenciana de interpretar y entender el toreo. La bella ciudad de Alicante fue cuna de grandes toreros. Desde su coso de la Plaza de España, dice la tradición, que se alumbran maestros de dos en dos.

La Comunidad Autónoma de Extremadura puede presumir actualmente de ser una de las más taurinas de España. Con el paso de los años Extremadura se ha convertido también en un auténtico emporio de la tauromaquia.

Navarra es una de las zonas más taurinas del norte de España. Pamplona, su capital, es el auténtico epicentro de la Navarra taurina. Allí donde cada 7 de julio con el chupinazo estalla no solo la fiesta, sino también el viejo rito que rinde culto al tótem ibérico.

La tauromaquia tiene en Portugal otro de sus grandes y milenarios feudos, con decenas de plazas, con miles de hectáreas de dehesas extendidas con una afición que no cesa.

La Comunidad Autónoma de Murcia es una de las más taurinas de España y se define como uno de los más importantes centros del toreo español.

Son las tierras del País Vasco donde el toro y el hombre iniciaron los encuentros a pie que abocarían en el desarrollo formal de la lidia sobre el bocho que formó tan abrupta orografía, cuna de la ciudad de Bilbao y escaparate de corridas de toros.

La ciudad autónoma de Melilla es capital del toreo en África. Ahora en exclusiva, circunstancia que se debe interpretar como otra de las señas indelebles de su españolidad.

La vinculación histórica del archipiélago balear con la tauromaquia bien pudiera justificarse por dos factores: el hecho de formar parte de comunidades hispanas y su ubicación en la templada bañera del mediterráneo.

Francia es uno de los países más taurinos del mundo. Así lo demuestran sus más de 40 plazas de toros, su nutrida temporada y una larga lista de toreros y ganaderías.

Como tierra de vino por excelencia, La Rioja es también, tierra de toros y de toreros y de excelentes aficionados de durante casi un siglo vivieron su pasión en esta plaza del barrio logroñés de "La Manzanera".

El toreo en Asturias hunde sus raíces en la historia y la cultura autóctonas. Las plazas de Gijón, Oviedo o Llanes han disfrutado de la tauromaquia en todas sus vertientes, la del toreo a pie, la del toreo a caballo y la de los clásicos festejos populares.

De Cantabria partió el trotamundos santanderino "Juan de Santander" y se afincó en Andalucía y se da por cierto que es cabeza genealógica del que fuera célebre picador sevillano del mismo nombre.

Desde ese antiguo esplendor llega la larga tradición de las corridas toledanas que se celebraron durante siglos en su famosa Plaza de Zocodover.